Un día en Porta Norte

Esta es la Parte 4 de 4 de la serie Urbanismo Ecológico.

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En Porta Norte nos esmeramos en facilitar la conexión con la naturaleza, actividad física, cultura, educación y gastronomía. Esto lo hacemos preservando los cauces naturales, sembrando árboles en todas las aceras, construyendo parques y plazas con mucho verdor, apostando por el deporte y más.

A continuación les contaré cómo un padre de familia disfrutaría un día de naturaleza y actividad física en el urbanismo ecológico de Porta Norte:


Me levanto un martes a las 5:30 a.m. Abro los ojos y veo mi techo apoyado de unas vigas de madera de los árboles de Porta Norte. Apoyo los pies en el piso de bamboo y estiro los brazos. 

Salgo a la terraza de mi cuarto, respiro profundo el aire fresco y contemplo cómo las copas de los árboles, que bordean la quebrada, bailan al ritmo de una de las últimas brisas veraneras. Me recuerdo que tengo un partido de tenis a las 6:00 a.m.

Voy de camino a la cocina. Para llegar atravieso un patio interno. Las mañanas son espectaculares allí porque el sol le da al palo de mango y los pájaros están cantando. Antes de ir al patio me hago una taza de café de grano recién molido—nada como el olor a café recién hecho—, agarro un plato, un cuchillo y sal.

Salgo al patio interno y me recibe mi perro, Max, moviendo la cola como siempre. Camino por la hierba descalzo hasta llegar a mi silla mañanera debajo del palo de mango. Antes de sentarme estiro mi brazo y arranco un mango maduro. Me siento a escuchar las voces del jardín mientras le rasco el cuello peludo a Max. Los pájaros cantan mientras toman agua de la cascadita de la piscina. 

Vienen muchos animalitos aquí en el verano cuando les hace falta agua. Esa es la belleza de tener un patio conectado a la Quebrada Mariposa. Respiro el aire fresco antes de comenzar a meditar. Cierro los ojos y le presto atención a mi respiración. 

Al finalizar, doy las gracias por un día más y me pongo a planificar mi día mientras pelo el mango y me lo como con un poco de sal. ¿Voy al Bike Park al medio día? ¿Hago un trail de bici? ¿A la oficina? ¿Al huerto? ¿Al parque? ¿Al río? ¿A alguna plaza? ¿A dar un paseo?

Me alisto para el tenis y me voy al Club Deportivo a jugar con un amigo de 6:00 a.m. a 7:00 a.m. Regreso a la casa, agarro la manguera, refresco el suelo y mi cabeza. Al terminar me pongo a regar las plantas. Me encanta ver las plantas crecer, especialmente mis tomates y pepinos—es una obra de arte dinámica. Mi jardín no tiene pesticidas, pues quiero que puedan crecer bien los pájaros, abejas y mariposas.

Continúo con mi mañana virtuosa y me voy al sauna por unos minutos. Adentro voy ideando mi nuevo proyecto, una pequeña casita que mira hacia la quebrada. Allí voy a poner un pequeño despacho.

Al terminar me doy un chapuzón en la piscina, juego un ratito con Max y me voy a cambiar. Luego me encuentro con el resto de la familia. Dicen que quieren ir a nuestra cafetería habitual en Plaza Fundadores a desayunar. Agarramos a Max y salimos por la puerta principal a una calle peatonal. 

Calle peatonal

Esta es mi calle favorita, esta llena de potes con plantas que termina con un mirador y acceso a la Quebrada Mariposa. Caminamos un poco y vemos a lo lejos en el parque a unos niños corriendo en el huerto comunitario y el anfiteatro. Las risas de los niños corriendo es la música del barrio. Mi hijo quiere ir a jugar con ellos, pero le digo que más tarde. 

Calle secundaria

Caminamos por unas aceras con mucho espacio. A lo largo de la acera hay una hilera de árboles frondosos donde se tocan la copa de los árboles y crean una gran malla verde que da una sombra espectacular. Las ardillas se la pasan moviéndose de un árbol a otro. Es lindo ver cómo algunos rayos de luz atraviesan la copa de los árboles. En esta época están las veraneras de colores vivos desbordándose de los balcones, exhibiéndose en todo su esplendor.

Llegamos a la plaza en tan solo 3 minutos caminando. Saludamos a vecinos y amigos. Hay un par de gente sentada disfrutando su café caliente mientras leen las noticias bajo la sombra de los guayacanes. Los mayores están en su esquina de siempre conversando.

Plaza Fundadores

Los guayacanes son un espectáculo, pero más cuando se ponen amarillos. En la mitad de la plaza hay una fuente prendida y se escuchan las gotas de agua caer. La base tiene unos mosaicos de colores vivos.

Mis lugares favoritos de la plaza son la librería y el mercado donde venden comida fresca. Hay un parque para que los niños jueguen y otro para perros. Dejamos a cada uno en su lugar y nos sentamos en las mesas que están en la plaza. Qué delicia el olor a pan recién horneado.

Marco, el camarero, nos sonríe y pregunta: “¿lo mismo de siempre?” Le decimos que sí. Disfrutamos nuestras tostadas relajados hasta culminar el desayuno familiar.

Mi oficina está en el segundo piso de la plaza. Me despido con un abrazo, un beso y me voy a trabajar. Mi oficina tiene una escritorio antiguo de madera que mira hacia mi balcón que tiene vistas al Río María Prieta, está lleno de plantas y tiene una hamaca con almohadas con diseño de molas.

Me gusta mantener las puertas abiertas para aprovechar la ventilación cruzada y ver la naturaleza. Es una gran inspiración para escribir. El alero que cubre mi balcón no permite que la lluvia entre.

A la hora del almuerzo decido hacer ejercicio. Doy gracias por tener acceso directo al río desde mi casa y oficina. Bajo a la plaza y atravieso las pérgolas que dirigen hacía el río. A un costado de la canchita de volleyball, me uno con el grupo de yoga y luego me voy a hacer un hike. 

Hay un microclima, se siente el aire más húmedo y fresco por el río. El olor a bosque tropical es idéntico al de El Valle o Cerro Azul. Hago un recorrido de varios kilómetros, veo monos aulladores, mariposas azules, iguanas, ñeques, pescaditos, abejas y colibríes. 

La orilla de río tiene innumerable especies de árboles. Algunos son centenarios enormes. Los que más disfruto son los árboles frutales porque me encanta llevarme papaya, plátano y aguacate a la casa. Las copas forman un techo verde que me acobija. 

Copa de árboles en el Río María Prieta

De vez en cuando hay pasadizos con forma de cueva formados por bamboo a cada lado del sendero. Me siento como en una película cuando los atravieso. El sendero está hecho de piedritas y cada 2 minutos hay espacios con bancas, mesas de campo y barbacoas hechas de madera, piedra y ladrillo. 

A muchos les encanta bajar a hacer un asado y un pique nique. Qué rico tener esa dosis de naturaleza tropical un martes cualquiera a tan solo unos pasos. Es alimento para el espíritu. Al terminar de hacer ejercicio me acerco al borde del río donde hay unos niños bañándose jugando con ranitas. Observo cómo el agua pasa entre las rocas, me arrodillo, meto mis manos en el agua fría y me remojo la cara.

La orilla del Río María Prieta

Voy a la casa, me baño, cocino y almuerzo comida casera con mi pareja. El almuerzo tiene un par de vegetales del huerto comunitario y los huevos de gallina de patio que compramos en el mercado.

Antes de regresar a la oficina, busco a mi hijo a la escuela en bicicleta. Salgo por la puerta principal y agarro mi bicicleta que está estacionada al lado de la puerta. En el camino saludo a muchos padres que están regresando caminando con sus hijos. Paso por la Plaza del Amor. Al llegar, espero unos minutos a que termine de jugar soccer en las canchas deportivas que están junto a la escuela.

Regresando por la cicloruta se le ocurre a mi hijo pasar a jugar al parque así que vamos un ratito. El espacio que más nos gusta del parque es el huerto. Él disfruta ensuciándose las manos de tierra para arrancar verduras y ver las raíces.

Allí aprendemos los dos de permacultura. Hay una variedad enorme de flores, vegetales, frutas y plantas medicinales. Las plantas medicinales antes era un misterio para mí pero cada vez voy aprendiendo más. Ahora tomo tés antiinflamatorios. Disfruto mucho de darle de comer a los peces que están en los estanques de irrigación. Me llevo un par de verduras para la cena.

Lo dejo en la casa y regreso caminando a la oficina a trabajar un poco más. Suenan las campanas a lo lejos así que son las 6:00 pm, como de costumbre, me pongo a ver el atardecer en la hamaca del balcón. 

Pasan unos minutos y veo que hay un par de amigos abajo juntándose a tomar unas cervezas en la plaza, bajo los árboles. Cedo ante la tentación y voy a acompañarlos. Llego a la mesa y me entra una sonrisa de oreja a oreja y todos nos saludamos con un abrazo. Me pido una copa de vino, una entrada y comenzamos a echar cuentos. 

Tengo planes para la noche. Voy a cocinar en la barbacoa de leña de mi terraza con mi familia. Me despido de la mesa. Algunos ya se pararon a bailar las canciones del guitarrista de la noche así que levanto mi mano y me despido de lejos. 

Camino de regreso a mi casa y se me pone una sonrisa al ver tanta vida en la calle. La iluminación de noche tiene un toque cálido. Atravieso mi calle peatonal debajo de unas luces de feria y entro a mi casa donde me reciben unos sobrinos que llegaron temprano a jugar. 

Me pongo a preparar la barbacoa de leña y a enjuagar las verduras del huerto. Terminamos la noche compartiendo el asado, unos platos que cada uno trajo, vino y buenas conversaciones en una mesa de madera angosta y larga bajo la luna llena. 

Unos sobrinos deciden meterse a bañar al pequeño jacuzzi mientras otros riegan las plantas que están en los potes. Al finalizar la noche nos despedimos todos y nos vamos a dormir. Me fijo en mi celular y me emociono porque llegué a mis 10,000 pasos diarios. Cierro los ojos viendo las vigas hechas de madera de Porta Norte en el techo. Qué gran día.


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Éxodo urbano-rural del fin de semana

Esta es la Parte 2 de 4 de la serie Urbanismo Ecológico.

Los residentes de la Ciudad de Panamá estamos hundidos en un mar de concreto y carros. Vivimos en un país con una naturaleza envidiable, que deseamos disfrutar a diario, pero se nos hace difícil dentro de la ciudad. 

La mayoría de los adultos de esta generación pasamos frustrados de lunes a viernes encerrados en la oficina y en el carro. Hay un leve sentimiento de nostalgia de cuando éramos niños, porque la jornada escolar era más corta que la laboral y teníamos oportunidades fáciles para hacer deportes, ir al parque, correr y explorar bajo el sol. 

¿En qué momento los adultos perdimos el hábito de jugar al aire libre? 

El deseo de estar al aire libre no se va, se acumula. La deficiencia de naturaleza tiene un efecto profundo en nuestro estado físico y mental.

Cuando estoy encerrado todo el día me siento con poca energía, frustrado y estresado. Pero si doy un paseo en la naturaleza siento una paz que envuelve el resto de mi día. El contacto con la naturaleza es una necesidad. 

La ausencia de naturaleza en los días laborales es el origen de “el éxodo urbano-rural del fin de semana”. El fin de semana es el único momento de la semana en que los adultos tienen tiempo para jugar bajo el sol. Por eso manejamos horas a las playas y montañas para satisfacer este deseo, dejando atrás la ciudad vacía. 

A veces nos desahogamos los días laborales manejando apurados de madrugada a los escasos parques de la ciudad para hacer ejercicio y respirar aire fresco. 

Este problema no puede continuar. Nuestro entorno debe facilitar el disfrute de la naturaleza en la ciudad, todos los días y en todas partes. Necesitamos un urbanismo ecológico, es decir, una ciudad más verde que integre la naturaleza para restaurar el balance de la Ciudad de Panamá. 


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Trastorno por déficit de naturaleza

Esta es la Parte 1 de 4 de la serie Urbanismo Ecológico.

Los humanos deseamos conectar con la naturaleza, es un anhelo heredado de nuestros ancestros que vivían en la copa de los árboles—los monos. El concepto biofilia describe el deseo humano fundamental de conectar con la naturaleza; bio—significa vida—y filia—amor. La biofilia es el amor a otras formas de vida como humanos, vegetación y animales. 

Nuestro urbanismo debe responder a la biofilia, o sea, debe mejorar la conexión entre humanos, vegetación, animales y ayudarnos a tener una vida activa. Llamémosle urbanismo ecológico. Los elementos más importantes del urbanismo ecológico son: vegetación, áreas verdes, construcción con materia prima de la naturaleza y el uso de tu cuerpo para moverte.

Es difícil pensar en absolutos para transmitir la idea de qué es un urbanismo ecológico. Para simplificar, piensa en una escala del 1 al 10:

Un urbanismo ecológico con calificación 10 tiene árboles en las calles, parques, mucha vegetación, edificaciones de piedra, madera o ladrillo y un urbanismo donde las personas caminan para cubrir sus necesidades diarias.

Un urbanismo ecológico con calificación 1 no tiene vegetación, tampoco espacios públicos, los carriles de carros son enormes, no hay aceras, tiene edificaciones construidas con materiales procesados como gypsum board o plástico y un urbanismo donde las personas dependen del carro para cubrir sus necesidades diarias. Llamémosle urbanismo anti-ecológico.

El urbanismo anti-ecológico tiene efectos negativos en los humanos y nos lleva a tener un trastorno por déficit de naturaleza que se manifiesta en problemas sociales, psicológicos y físicos. Exploremos cómo la falta de naturaleza empeora cada problema:

Los problemas sociales incluyen inseguridad y agresividad. Estudios:

Los problemas psicológicos incluyen déficit de atención, estrés y depresión. Estudios:

Los problemas físicos incluyen enfermedades cardiovasculares y obesidad. Estudios:

El urbanismo ecológico nos ayuda a tener una vida saludable. Ahora veamos un par de ejemplos de la vida cotidiana de urbanismo ecológico (izq.) vs. urbanismo anti-ecológico (der.).

Barrios

En la izquierda vemos una calle de piedra llena de árboles, tiendas en las plantas bajas y muchos peatones. Esas calles se disfrutan paseando. En la derecha vemos el ejemplo típico de un suburbio donde hay exclusivamente residencias, no hay espacios públicos y se necesita el carro para todo.

Calles

En la izquierda vemos una calle llena de peatones en el centro de Barcelona. Está llena de árboles y de opciones donde comer o entretenerse. En la derecha vemos una calle en Panamá casi sin vegetación y donde el espacio está diseñado para el carro, sin considerar el peatón.

Oficinas

Las oficinas, al igual que nuestros hogares, también pueden responder a la biofilia. La oficina de la izquierda tiene mucha madera, luz solar y vistas a la naturaleza. La de la derecha esta llena de cubículos, tiene luz artificial y materiales procesados. Parece una fábrica. Necesitamos oficinas para personas, no robots.

¿Qué te transmite el urbanismo ecológico vs. anti-ecológico? Intuitivamente sabemos que queremos un urbanismo ecológico por el fenómeno de la biofilia. Al entender esto surge una pregunta: ¿Cómo podemos incorporar más urbanismo ecológico a nuestras vidas?

Lo ideal es vivir en un urbanismo ecológico. Si no puedes, entonces trabaja para que tu barrio, calles, oficina y hogar adquieran estas características. Esto significa invertir en lugares que valoren el urbanismo ecológico o exigir a las autoridades y a los desarrolladores de bienes raíces incorporar las características de urbanismo ecológico.


Si quieres saber más recomiendo que veas el siguiente video:


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Visita a El Valle

El Domingo pasado fui con Gloria a visitar nuestros queridos amigos Jorge y Bea a El Valle. No los veía desde el inicio de la pandemia — hace como 7 meses. Cuando llegamos nos recibieron con sus dos hijos, Rafi y Jorge Iván. Qué alegría verlos.

Jorge tenía el pelo larguísimo. Le dije que tenía un parecido a Jesús: alto, flaco y con el pelo hasta los pezones.

Bea estaba muy alegre, como es usual. Nos contaba de la vida en El Valle, cómo le faltaba socializar con gente y lo emocionada que estaba con su trabajo.

Rafi nos hablaba un montón. Está en la época donde se la pasa preguntando: ¿Por qué? Usualmente los padres se aburren de contestarles a sus hijos, pero me encantó como Jorge le respondía todas sus preguntas hasta el infinito.

Jorge Iván ya caminaba. Es impresionante cómo cada vez se parece más a su abuelo — el papá de Bea.

Al llegar nos sentamos a echar cuentos en la terraza. Después de conversar un rato hice una de mis preguntas favoritas a Jorge: ¿Qué nueva guilla o hábitos tienes desde que vives en El Valle por la pandemia? Primero me comentó de su trabajo, que estaba corriendo en la naturaleza, entre otras cosas. Luego, donde realmente se emocionó, fue cuando nos contó del huerto que tiene en el jardín. Su tono de voz incrementaba y reflejaba su emoción hasta que nos preguntó si queríamos ver el huerto. Obviamente dijimos que si y comenzó el tour.

En el tour Jorge iba explicando todos sus experimentos con su gran variedad de resultados. Nos enseñó pimientos, tomates, aguacates, piñas, plantas aromáticas, chayote, hongos, mandarinas, romero, variedades que nunca había escuchado y la composta que usaba como abono. En el trayecto me comí un mangostín de un árbol que fue sembrado hace como 10 años. Este era el primer año de cosecha.

Fuimos a una quebradita que queda en la esquina del terreno de los García. Gloria, Rafi, Jorge Iván y yo nos quitamos los zapatos y metimos nuestros pies descalzos en la corriente de agua fría. El agua era cristalina, vimos varios pescaditos y un pescado enorme que se escondía dentro de un bamboo. Les dije que la quebrada era mi parte favorita del terreno y les di un par de ideas de cómo le podrían dar más uso.

Durante el recorrido le pregunté a Jorge cómo se sentía tener un huerto y me comentó que le ayudaba a “despejar la mente” y que le daba “algo que hacer”. Allí aprovechó para explicarme la filosofía de cómo los humanos necesitamos estar haciendo algo para tener paz mental.

Al finalizar el tour Jorge me comentó sobre su más reciente experimento con semillas de una empresa ubicada en las afueras de Nueva York llamada row7seeds. Aparentemente los vegetales que compramos en el supermercado son optimizados para que duren más tiempo, pero sacrificando sabor. Row7seeds vende semillas que no están optimizadas para durar más tiempo, sino para mejor sabor. Los frutos de estas semillas no son comercialmente viables a grandes escalas porque cuando el fruto está listo para comer duran como 3 a 4 días para que se pudran. Pero, supuestamente el sabor es muy superior. Tendré que probar para creer :).

En las siguientes fotos podrán ver parte del huerto de Jorge en crecimiento:

Esta pandemia ha hecho que conectemos más con la naturaleza. Hay tendencias claras en la sociedad de crecer tu propia comida y tener plantas en casa. He visto muchas empresas nuevas que venden plantas y muchos amig@s con este hobby. Definitivamente es un hobby bonito para incorporar en nuestras vidas. Estás tendencias son visibles en www.meetglimpse.com, que es una compañía que detecta nuevas tendencias. A continuación algunas gráficas sacadas de glimpse que evidencian el fenómeno de crecer tu propia comida:

Después de nuestro recorrido ilustrativo estuvimos un rato conversando con los padres de Jorge, tío Jorge y tía Ana, que los extrañaba un montón. Luego nos metimos a la piscina, jugamos con Rafi y Jorge Iván y terminamos nuestra estadía comiendo unos tacos deliciosos cocinados por tía Ana.

Gracias Gloria, Jorge, Bea, Rafi, Jorge Iván, tío Jorge y tía Ana por las conversaciones y por compartir un hermoso día en El Valle. Espero que se repita pronto.


Gracias a Bea descubrí algo que estaba buscando desde hace mucho tiempo, un resumen de cuando las frutas y vegetales están en temporada en Panamá. Gracias por el tip Bea. Lo pueden encontrar a continuación:


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Sigue tus intereses y serás interesante

Atrévete a seguir tus intereses. Incluso esos que piensas que son ‘diferentes’. Responde: ¿Qué me interesa? ¿Cuándo me emociono? ¿Qué pienso en la regadera? ¿Qué busco en el internet? ¿A quién admiro? ¿Qué quisiera hacer?

Ejemplos:

  • Cocinar pan
  • Criar gallinas
  • Montar bicicleta
  • Fermentar un pepino
  • Hacer yoga o meditar
  • Estudiar hoyos negros
  • Crecer hongos o tomates
  • Darle de comer a pájaros
  • Construir una casa propia
  • Aprender a tocar el ukulele
  • Jugar con inteligencia artificial
  • Aprender a dibujar o programar
  • Entrenar para subir una montaña

Define tus intereses y búscalos en internet. Seguro encontrarás una comunidad en reddit con los mismos intereses. Haz experimentos y convérsalos con gente. Luego, si quieres, comparte tu guilla

A veces es difícil conversar de intereses en grupos grandes. Mientras más personas hay, más superficial la conversación. 

La manera más efectiva que he experimentado para elevar la conversación es crear un espacio con el objetivo explícito de conversar sobre intereses. Esto puede ser desde dos personas conversando informalmente hasta un grupo grande formal.

Learning Night es un grupo formal formado para compartir intereses. Yo he sido parte de ese grupo por años y les afirmo que es un placer tener un espacio para compartir conversaciones genuinas. Learning Night ha inspirado la creación de varios grupos con el mismo propósito. Necesitamos más.

Nuestros intereses tienen que parar de ser taboos. Por favor, atrévete a explorarlos. Si lo haces, serás más interesante, original, auténtico y te admirarás más.

Si todos seguimos nuestros intereses, juntos formaremos una sociedad interesante.


Gracias a Felipe Echandi, Jose Ramón Varela por las conversaciones que me inspiraron a escribir esto. También gracias a Rey Hernández y Manuel Rincón por fundar y liderar Learning Night.


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¡Gracias por el feedback!

El feedback es cuando alguien comenta si haces algo bien o mal buscando ayudar. En español el feedback es retroalimentación, pero no escogí esta palabra porque coloquialmente se usa más el término en Inglés.

La diferencia entre juzgar y dar feedback es la intención de ayudar. Juzgar es más parecido al bochinche. El feedback es dar comentarios constructivos de frente.

Un ejemplo de feedback: Alguien te dice que duerme mal. Más tarde te cuenta que se toma un espresso doble después de cenar. Tú unes los puntos y recuerdas que leíste en un estudio que la cafeína, el alcohol y las comidas pesadas antes de dormir empeoran el sueño. Se lo cuentas, y le indicas que si quiere dormir mejor, entonces debería cambiar sus hábitos.

El feedback es una herramienta de introspección. Partamos de la premisa de que para crecer tienes que conocerte. Pero todos tenemos puntos ciegos, lo que dificulta la introspección. Los puntos ciegos son hábitos o cualidades que no estamos conscientes que tenemos. Si son negativos, creamos mecanismos de defensa para evitar confrontarlos.

Si quieres corregir un problema, el primer paso es estar consciente que existe uno. El feedback es como una linterna que alumbra tus puntos ciegos para reconocer tus carencias.

El feedback es un taboo en la sociedad porque los intereses no están alineados. El riesgo para la persona que lo da es alto y la recompensa baja o negativa, la gente se puede ofender. Si lo haces bien, la mayoría de las veces no ganas nada; tal vez, solo la satisfacción de tratar de ayudar. La sociedad no lo hace porque tiene riesgo alto y bajo retorno.

Sin embargo, hay relaciones donde el retorno puede ser enorme. Mientras más cercana y recurrente la relación, mayor puede ser el retorno. Si logras establecer una relación de feedback mutuo, entonces entras en un ciclo virtuoso de crecimiento.

Es positivo dar feedback a tu pareja, equipo de trabajo, familia y amigos. Si tienes pareja, probablemente conoce bien tus fortalezas y debilidades —su linterna es atinada y potente. Si tienes un equipo de trabajo, el feedback mejora la comunicación y hace que el equipo sea más eficiente.

El problema es cuando te rechazan el feedback. Es como si regalaras un espejo, la persona agarra el espejo, mira su reflejo, se asusta, se mira con asco, lo tira al piso, te grita, se voltea y se va. Ahora toca pedir perdón —qué pereza. Lastimosamente esa relación se mantendrá superficial porque tienes que cuidar cada palabra que dices para no ofender. Se convierte una relación de cordialidad.

A continuación un par de tips para evitar este rechazo:

Si lo recibes

Escucha atentamente. Asume buenas intenciones y haz sentir cómoda a la persona. Reconoce que se está poniendo en riesgo al darte feedback.

Si sientes que se demoran escogiendo las palabras correctas para tener más tacto, pídeles que sean lo más directo que puedan, que eliminen el tacto y transmíteles que te encanta el feedback. Si no entendiste, pide aclaración. Si hay algo de valor que no conocías, pídeles que expandan con un ejemplo específico. Sácale el jugo.

Cuando termine, resúmele el feedback para asegurar que entendiste bien. Luego di, “¡Gracias por el feedback!”. Analízalo y comunica si lo aceptas o no. Si estas indeciso, di que vas a pensarlo. Si si lo aceptas, di qué harás para remediarlo. Si no lo aceptas, di las razones. Deja espacio para que refuten.

Luego, a solas, escríbelo y reflexiona. Préstale mayor atención al feedback que te duela. Si te duele, busca por qué, esos son los mejores.

Si lo das

Las reglas para recibir feedback son fáciles, para darlo no tanto. Primero tienes que analizar si vale la pena darlo.

  • ¿Es el momento adecuado?
  • ¿Estará abierto al feedback?
  • ¿Qué tan cercana y recurrente es la relación?
  • ¿Será feedback nuevo?

Hay más valor si el feedback no es obvio. Todo el mundo sabe si está gordo y que fumar es malo.

Si estas preguntas son satisfactorias, procede con el feedback pero… Hazlo rápido. Los humanos somos como perros aprendiendo a no orinar en algun lugar; si pasa mucho tiempo desde que ocurrió el evento, no entendemos. Si es posible, que sea en privado. Ten tacto. Di que puedes estar equivocado; nadie es dueño de la verdad.

¿Qué hacer cuando te lo rechazan?

Si es alguien cercano y que ves frecuentemente, entonces la siguiente conversación tiene que ser sobre la importancia del feedback. En esa conversación puedes pedir feedback sobre cómo puedes mejorar dándolo.

Si no es una relación cercana y recurrente, sólo pide perdón y no vuelvas a darle feedback. No vale la pena. Ellos se lo pierden.

Invita el feedback

Sé proactivo creando espacios para que el feedback ocurra. La gente que me rodea sabe que lo valoro porque explico mucho este concepto y lo pongo en práctica. En realidad me encanta el feedback porque busco la verdad y crecer. Me emociono mucho cuando es feedback que no conocía y admiro a las personas que me dan algo para pensar.

Me gusta dar feedback porque así la gente se siente más cómoda dándolo. Tengo relaciones de mucha confianza donde valoramos el feedback. En esas no necesitamos filtro y podemos ser unos ‘hijoeputxs’ —son relaciones bonitas.

Los invito a que me den feedback. Aunque sea decirme que estoy gordo en público. Lo que sea. De antemano les digo: ¡Gracias por el feedback!


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Aprendiendo a escribir

¿Por qué?

Me gusta desarrollar habilidades nuevas. Tengo una lista de habilidades que quiero aprender, ordenada por interés, importancia e impacto. Escribir está entre las primeras. Les resumo por qué:

  • Ayuda a pensar mejor.
  • Escala tu pensamiento.
  • Mejora la comunicación.
  • Ayuda a desarrollar y crear ideas.
  • Si lo publicas, te ahorra tiempo en explicaciones que repites.

¿Cómo aprendo?

Leyendo y escribiendo.

Comencé escribiendo en twitter. Es una gran herramienta para escritores. Me enfoqué en tratar de escribir oraciones perfectas, transmitiendo mucho con pocas palabras.

Me ayudó analizar el texto de mis escritores favoritos, Sahil Lavingia, Sam Altman, Paul Graham y Naval Ravikant.

¿Qué he aprendido?

Que no sabía escribir bien. El comienzo fue tedioso. Las oraciones no me salían bien, tenía muchos errores gramaticales y ortográficos. Por eso me demoraba escribiendo. Al revisar mis publicaciones viejas me dan pena, así que las estoy reescribiendo.

Es más divertido si produces rápido. Estoy trabajando en contenido corto para publicar rápido y diariamente.

A continuación algunos aprendizajes:

  • Examina cada palabra.
  • Elimina palabras.
  • Escribe palabras y oraciones cortas.
  • Sintetiza.
  • Mantén una idea por párrafo.
  • Escribe menos de 5 oraciones por párrafo.
  • Escribe como hablas.
  • Usa una voz activa, no pasiva.
  • Reescribe leyendo en alto.

Links para aprender a escribir

Escribir bien requiere práctica. Ojalá me dé pena cuando lea esto en un futuro. Es un indicador de mejora.


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GPT-3 : Inteligencia Artificial

Hace poco jugué por primera vez con GPT-3, un nuevo software de inteligencia artificial desarrollado por OpenAI.

Hacía preguntas en un website. Las respuestas eran elocuentes, pero también auténticas. No encontraba respuestas en google.

GPT-3 es un generador de texto inteligente. Si escribes un texto, el AI usa lo que ha aprendido del internet parar generar una respuesta sofisticada o código.

Esto tiene en shock a la comunidad de startups en twitter. Los siguientes tweets pueden ayudar a entender mejor sus capacidades.

Esta es una aplicación generada por texto.

Tiene limitaciones, por supuesto. Paul Graham trató de mantener una conversación pero GPT-3 se quedó corto al final.

El CEO de la empresa es Sam Altman, antiguo presidente de Y-Combinator. En este tweet dice que esto no es nada comparado a lo que viene.

Paul Graham dice en sus ensayos que un indicador de tecnología futura es la que le parece interesante a los mejores hackers. El siguiente tweet hace referencia a eso.

Hay poca gente con acceso a esta tecnología. El website que usé lo cerraron al público, pero pronto lo abrirán.

Les doy un poco de contexto de la compañía detrás.

OpenAI hace investigación y desarrollo de productos de Inteligencia Artificial en San Francisco, California.

Ellos describen la Inteligencia Artificial General (IAG) como sistemas autónomos que superan a los humanos en la mayoría de los trabajos que generan valor económico. 🤯

La misión es asegurarse que los beneficios de IAG le llegue a toda la humanidad.

Un dato curioso es que Elon Musk fue cofundador de OpenAI y se salió de la Junta Directiva por conflicto de interés con Tesla.

En fin, para entender el futuro hay que prestarle atención a la inteligencia artificial.


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Oficinas para personas, no robots

Las oficinas en Panamá son cajas de vidrio frías con muebles de plástico, aire acondicionado, cubículos y salas de reunión.

Existe una mejor alternativa. Imagínate una oficina acogedera, con plantas, mesas de madera, ventilación cruzada, un balcón y una sala de reunión parecida a la sala de un hogar. Un lugar para trabajar, pero también para vivir.

En Europa son así. La mayoría de las edificaciones han sido viviendas y oficinas. No hay una separación clara como en Panamá. Aquí se importó la idea de edificaciones exclusivas para oficinas de Estados Unidos.

Las oficinas reflejan la diferencia entre la filosofía de trabajo de Europa, donde trabajan para vivir, y la de Estados Unidos, donde viven para trabajar.

Por suerte, veo tendencias hacia oficinas más acogedoras como las oficinas de startups y coworking spaces. También se ve la gente trabajando en lugares acogedores como cafécitos de barrio y Starbucks.

Todos queremos oficinas que inviten, como un hogar.

Escribe como hablas

Esta es una traducción del ensayo de Paul Graham llamado ‟Write Like You Talk”.


Octubre de 2015

A continuación un pequeño truco para conseguir que más personas lean lo que escribes: escribe en lenguaje hablado.

Algo le ocurre a las personas cuando comienzan a escribir. Escriben en un lenguaje distinto del que usarían conversando con un amigo. La estructura de las oraciones y hasta las palabras son distintas. Nadie usa “otorgar” como verbo en español hablado. Te sentirías como un idiota usando “otorgar” en vez de “dar” en una conversación con un amigo.

La gota que derramó el vaso para mí fue una oración que leí hace un par de días: 

Un Español extravagante pronunció: “Después de Altamira, todo es decadencia.”

Neil Oliver en el libro “A History of Ancient Britain

Me siento mal tomando este libro como ejemplo porque no es peor que muchos otros. Pero imagínate llamar a Picasso “un Español extravagante” al conversar con un amigo. Se sentiría muy extraño. Hay gente que escribe libros enteros así.

Ok, entonces el lenguaje escrito y el hablado son distintos. Eso hace que el lenguaje escrito sea peor?

Si quieres que la gente lea y entienda lo que escribes, sí. El lenguaje escrito es más complejo, lo cual lo hace más difícil de leer. También es más formal y distante, lo cual da permiso al lector para desviar su atención. Pero tal vez lo peor de todo es que las oraciones complejas y las palabras elaboradas dan al escritor la falsa impresión de estar diciendo más de lo que realmente está diciendo.

No necesitas oraciones complejas para expresar ideas complejas. Cuando especialistas de un tema complejo hablan entre ellos sobre ideas en su campo, usualmente no usan oraciones más complejas que cuando hablan sobre lo que hay para almorzar. De seguro usan palabras distintas. Pero no las usan más de lo necesario. En mi experiencia, mientras más difícil sea el tema, más informal es el lenguaje. En parte, según mi opinión, es porque tienen menos que demostrar y, por otra parte, porque mientras más difíciles son las ideas, menos te puedes permitir que el lenguaje se vuelva un obstáculo.

El lenguaje informal es la ropa de deporte de las ideas.

No estoy diciendo que el lenguaje hablado siempre funciona mejor. La poesía es texto y también música, por lo que puedes decir cosas que no dirías en una conversación. Hay un puñado de escritores que se pueden dar el lujo de usar lenguaje elaborado en prosa. Por supuesto que también hay casos en donde los escritores no quieren que sea fácil de entender lo que están diciendo, como en anuncios corporativos sobre malas noticias, por ejemplo. Pero para casi todo lo demás, el lenguaje hablado es mejor.

Parece ser difícil para la mayoría de personas escribir en lenguaje hablado. Tal vez la solución es escribir un primer borrador como normalmente lo harías y luego mirar cada oración y preguntarte “¿Lo diría así si estuviera conversando con un amigo?” Si no, imagínate que dirías y cámbialo. Después de un rato, este filtro funcionará mientras escribes. Cuando escribas algo que no dirías normalmente, te sentirás incómodo apenas lo escribas.

Antes de publicar un nuevo essay lo leo en alto y arreglo todo lo que no suene como una conversación. Hasta arreglo las partes que suenan raro. No sé si es necesario pero no cuesta mucho.

Este truco puede no ser suficiente. He visto escritos tan alejados del lenguaje hablado que no se puede arreglar oración por oración. Para casos así hay una solución más drástica. Después de escribir el primer borrador trata de explicarle a un amigo lo que acabas de escribir. Entonces reemplaza el borrador por lo que le dijiste a tu amigo.

La gente me dice frecuentemente lo tanto que mis ensayos suenan como si estuviera hablando. El hecho de que esto parezca digno de comentar es lo poco que la gente escribe en lenguaje hablado. Si no fuese así, los escritos de los demás sonarían como los escritores hablan.

Si solo escribes en lenguaje hablado, estarás por delante del 95% de los escritores. Es fácil de hacer: solo no dejes pasar una oración que no sea como se lo dirías a un amigo.